Es muy personal, es único, es propio del alma.
Será un desafío, para algunos, soportar el resto de sus vidas el inesperado trato de sus allegados ante la disconformidad de vuestro modo de ser.
La mirada acostumbrada Aquella que no presta atención al detalle, no observa... sino, enfoca la vista desinteresadamente a su al rededor concretando sus necesidades inmediatas, sin cuestionarse, sin analizar, sin criticar, sin admirar lo maravilloso. ... Aquella mirada, definitivamente, no corresponde a un filósofo.